lunes, 28 de mayo de 2018

Por qué es tan importante una buena alimentación si eres deportista

la nutrición y el deporte

La nutrición deportiva es una rama especializada de la nutrición dirigida a los individuos que realizan cualquier disciplina deportiva de forma habitual de mediana o alta intensidad como por ejemplo: crossfit, triatlones o futbol; ya que estos deportes requieren esfuerzos prolongados en el tiempo por lo que se les denomina deportes de resistencia.

Por otra parte la nutrición es esencial para todo individuo, pero para los deportistas es muy importante debido a que una mala alimentación, puede ser causa de muchos desequilibrios en el organismo como: fatiga, debilidad en el sistema inmunológico y bajo desempeño en la disciplina que se practica.

Con el fin de obtener todos los nutrientes necesarios para una alimentación equilibrada para mantener la salud, es necesario consumir: carbohidratos, aminoácidos, vitaminas, ácidos grasos, azúcares, etc.

El objetivo principal de la alimentación de los deportistas es mantener e incluso incrementar la capacidad del rendimiento y con esto:

  • Disminuir el estado de fatiga o cansancio durante y después de las sesiones de entrenamiento.
  • Recuperarse rápidamente del agotamiento después de la actividad física.
  • Mejorar tu estado físico.
  • Disminuir el tiempo de recuperación de las lesiones.
  • Tener mayor resistencia.

La Alimentación debe ser balanceada tomando en cuenta a las necesidades de cada persona. Es por esto que es muy importante seguir un buen régimen alimenticio muy específico para poder lograr todos los beneficios que se mencionaron anteriormente:

El programa de nutrición de un atleta comprende cuatro fases:

  • Durante el entrenamiento.
  • En la pre-competencia.
  • En la competencia propiamente dicha.
  • Al finalizar la competencia.

La importancia de cumplir con los requerimientos alimenticios en cada una de las fases garantiza un mejor desempeño y un menor desgaste durante cada una de ellas.

Otro aspecto importante a considerar es el estrés antes, durante y después de la práctica deportiva, frecuentemente, el estrés que produce el entrenamiento o la competición, puede ocasionar una pérdida del apetito, resultando entonces que al atleta se le dificulte consumir la cantidad necesaria de calorías y carbohidratos.

A un gran número de atletas les resulta difícil cumplir un programa regular de alimentación. Ya que el hecho de entrenar durante varias horas en el día no deja mucho tiempo para planificar y preparar los alimentos, por lo que muchos de los atletas de alto rendimiento delegan en especialistas nutricionales y centro especializados esta parte importante del proceso de alimentación.

Para los atletas amateur también es de suma importancia contar con una dieta especializada para cada uno, esto debido a que el organismo de cada persona no trabaja igual, por lo que es necesario de una buena dieta para lograr las metas que se esperan obtener al practicar algún deporte.

Además como antes se mencionó, la calidad de los alimentos, ayuda a la recuperación de las lesiones sufridas debido a su aporte de: proteínas y vitaminas necesarias para que el organismo repare el área afectada.

Si el objetivo al hacer deporte es simplemente ponerse en forma, la alimentación también es un factor fundamental para este proceso, porque de nada sirve hacer ejercicio en un gimnasio durante varias horas al día, pero al llegar a casa comer una hamburguesa con salsas y una cesta grande de papas fritas.

Para lograr las metas planteadas es necesario estar enfocado tener la fuerza de voluntad para someterse a un régimen alimentación adecuada y no ingerir este tipo de alimento o comida chatarra (al cual es probable que estemos acostumbrados).

Para concluir es importante establecer metas reales en el tiempo, corto, mediano y largo plazo tanto para adaptarse a una alimentación balanceada y acorde a la actividad de cada atleta, así como las metas respecto a los períodos de actividad física y el rendimiento esperado.

miércoles, 23 de mayo de 2018

Cómo saber si mi hijo es inquieto o hiperactivo

hiperactivo o inquieto

Los niños parecen tener mucha más energía que nosotros los adultos, mientras están despiertos, se encuentran en constante movimiento explorando su alrededor y podemos llegar a pensar que poseen una gran hiperactividad, pero antes de pensar en que tu hijo sufre de hiperactividad, ¿has llegado a pensar en que simplemente es un niño inquieto y explorador?

Es importante saber diferenciar a un niño inquieto de uno que sufre de hiperactividad y la energía que actualmente tienen los niños han hecho que se vuelvan cada vez más populares los estudios de especialistas para determinar este hecho.

En este sentido es importante tener presente que en la actualidad, la mayoría de los niños tratan de llamar la atención, generalmente son muy movidos, se desmotivan rápidamente, hacen verraqueras y gritan constantemente.

Ciertamente existe una gran confusión entre hiperactividad e inquietud, y en este punto es importante tener en cuenta que los niños están en un proceso de maduración y desarrollo, por lo que es imposible que se comporten igual que un adulto, esto es completamente normal. Aunque queramos que nuestros hijos sean sedentario, tranquilo, apático y obediente, esto no es normal.

Los niños normales, corren, juegan, tocan lo que les llama la atención y hacen ruido, aunque esto canse y agote a los padres, es una etapa de la vida que será superada, como lo superamos nosotros mismos cuando teníamos su edad. Otro aspecto que debemos tener en cuenta es que todos los niños son diferentes, así que no vale la pena comparar, algunos niños son más inquietos que otros, para los cuales es importante la estimulación, alimentar su necesidad de estar activos y aprender a manejarlos; estos tres aspectos son fundamental para desarrollar todo su potencial.

Hay otros niños en los que su inquietud es claramente perjudicial para ellos, en donde realizan una y otra cosa, que son completamente inútiles y que impiden su desarrollo intelectual, no respetan reglas y obviamente es una barrera para el aprendizaje, tanto en la escuela como en casa. Este tipo de niños por lo general se llevan las cosas por delante, tropiezan sin prestar atención al peligro y no logran focalizarse. Estos son lo que se podrían llamar “niños hiperactivos”.

La confusión entre hiperactividad e inquietud es muy común y se debe a que ciertamente tienen algunas características en común, sin embargo, tienen una diferencia principal que debes notar en tu hijo y es el déficit de atención, de hecho la hiperactividad es denominada como TDAH “Trastorno de Atención por Hiperactividad”. Si tu hijo logra concentrarse en tareas, actividades creativas y que alimenten su necesidad de mantenerse en actividad, entonces simplemente tu niño es un poco inquieto.

Por otro lado 5 de cada 100 niños sufre de hiperactividad, esto es una realidad y aunque queremos creer que nuestros hijos son perfectos, es importante determinar las limitantes que poseen para poderlos ayudar y que mantengan un desarrollo normal.

Este tipo de niños necesita un trato especial y ayuda, tanto de padres como docentes en la escuela, sin embargo todos los niños, sean inquietos o hiperactivos necesitan que los padres planifiquen rutinas, establezcan horarios y marquen reglas. Además de esto es importante que los padres estén conscientes de que los niños necesitan de su atención.

Este es el principal problema, los niños tienden a reclamar la atención que necesitan de sus padres con berrinches y otros comportamientos que llegamos a catalogar como hiperactividad y por otra parte, los padres de hoy en día no estamos preparados para contener a un niño con estas características, pues el horario laboral, la escasa tolerancia, poca paciencia y las prisas, sin embargo, debemos prestar especial atención a esto, pues este es un círculo vicioso que puede crear una ruptura emocional en las relaciones entre padres e hijos, afectado notoriamente a los niños y volviéndolos nerviosos e irritables.